¿Te sacás las medias y te queda el surco marcado en la pierna? Esa marca no es normal, y no tiene que ver con el talle: la deja el puño elástico, la banda que la media común usa para no caerse. En un pie sano es una molestia; en una pierna que se hincha o que tiene la circulación comprometida, es un problema.

Qué hace exactamente el puño elástico

El puño concentra toda la fuerza en una franja de dos o tres centímetros. Ahí se frena el retorno de líquido y aparece el anillo marcado, la sensación de hormigueo y, si la piel es fina, hasta una lastimadura por roce. Cuanto más apretado el elástico y más horas de uso, peor.

¿Para quién es la media sin elástico opresivo?

  • Personas con diabetes, que necesitan evitar compresión y roce en la pierna y el pie.
  • Piernas que se hinchan al final del día o con el calor.
  • Piel fina o sensible, que se marca o se lastima con facilidad.
  • Pies vendados o con apósitos, donde la media tiene que entrar sin apretar.
  • Personas mayores, a quienes una media común les cuesta subir y bajar.
  • Quien pasa muchas horas de pie o sentado, en la oficina o manejando.

Sin compresión no es lo mismo que media de compresión

Conviene no confundirlas. Las medias de compresión graduada aprietan a propósito, con una presión medida en mmHg, y las indica un profesional. Las medias sin compresión hacen lo contrario: sostienen sin apretar, para uso diario y confort. Si tu médico te indicó compresión graduada, esa indicación manda.

Qué mirar antes de comprar

  • Puño suave: tiene que sostener sin dejar marca. Probá pasando dos dedos por debajo del puño con la media puesta.
  • Costura plana en la punta: la costura gruesa sobre los dedos es una de las causas más comunes de ampolla.
  • Alto porcentaje de algodón: absorbe la transpiración y mantiene el pie seco, que es la mejor prevención contra los hongos.
  • Sin zurcidos ni remiendos: un bulto interno concentra presión en un punto.
  • Talle justo: ni arrugada ni estirada al límite. Las arrugas también rozan.

Tres alturas, tres usos

  • Soquete: para verano, zapatillas y calzado bajo.
  • Media caña 3/4: la de uso diario, cubre hasta la pantorrilla sin apretar.
  • Alta: para el invierno y para quienes quieren toda la pierna cubierta.

Cómo cuidarlas para que duren

  • Lavá con agua tibia y jabón suave; evitá el suavizante, que apelmaza la fibra.
  • Secalas a la sombra y no las retuerzas.
  • Cambialas todos los días y renovalas cuando el puño deja de sostener.

Esta nota es informativa y no reemplaza la consulta con tu médico o podólogo. Los productos de FEGATEX son artículos de confort y cuidado personal; no constituyen un tratamiento médico.